Las intermitencias de la muerte

He conocido a hombres que vivieron muchos años muertos. De esos que aguardan serenos, con la mirada perdida, convencidos de que su historia terminó y los últimos inviernos de vejez son solo un epílogo de paciencia.

Cofrades sin luz

De los que aguardan al silencio en silencio apretando bien las manos en los bolsillos. De esos que antes fueron de la mano y ahora cogen de la mano en la misma esquina, arropados tan solo por la muchedumbre.

Ritual de enero

Nunca dejo el árbol de Navidad muerto más de un par de días después de Reyes. Me apresuro a retirar las bolas con cuidado, lo desenchufo con profundo respeto y coloco los adornos en sus cajas con precisión de médico forense levantando un cadáver.

Campanadas 0,0

En los últimos cuatro meses me he convertido en protagonista y testigo de parte de fenómenos virales en redes sociales y medios de comunicación que comienzan en crítica destructiva y acaban en acoso desmedido y malintencionado. No es ninguna rareza en una sociedad que se devora a sí misma al menos una vez al día.

Palabras mayores

La edad de las palabras es una gran incógnita. A veces es fácil saber si son mayores, cuando se usan poco y lucen desgastadas. Se les empiezan a combar los palos de las tes a la vez que se apoyan con fuerza en el bastón de las pes.

Deseos fugaces

Hay deseos pequeños, que caben en una caja de zapatos. Otros son inabarcables, tan difíciles de cumplir que ocupan el último lugar de la lista, no importa los años que pasen. Y esos deseos fugaces, los que se guardan bajo la cama, son mis preferidos.

Mi vida sin mí

A veces te miro y apenas reconozco tu rostro en esa sonrisa forzada y en la mirada que desafía a la tristeza achinando los ojos, como cuando lloras a carcajadas. Esa que sale en las fotos y en las historias de las redes sociales no eres tu.

El frío

Lo bueno de secarse es dejar de sentir frío. Dejar atrás un verano bañado en palabras mojadas que cayeron al sacudir la toalla. Gotearon breves, con la eternidad de un instante, y se evaporaron antes de que el sol envejezca a media tarde. Con las chaquetas agoniza este verano imprescindible, pero en la memoria. Inolvidable…