Campanadas 0,0

En los últimos cuatro meses me he convertido en protagonista y testigo de parte de fenómenos virales en redes sociales y medios de comunicación que comienzan en crítica destructiva y acaban en acoso desmedido y malintencionado. No es ninguna rareza en una sociedad que se devora a sí misma al menos una vez al día.

El alma empapelada

El alma del periodismo pesa lo que el gramaje del periódico en papel más la tinta. Unos 45 gramos, tan solo poco más del doble de los 21 gramos que aseguró Duncan MacDougall que pesaba el alma humana. Sin embargo, y a pesar de las revoluciones tecnológicas, sigue sosteniendo esta profesión.

El periodismo era un arte

Hace ya tanto que las redacciones no humean y las palabras no suenan golpeadas letra a letra. Hubo un tiempo en que el periodista quería ser tan artista como un pintor, tan bohemio como el poeta, tan irreverente como una cupletista de cabaret, tan preciso como un amanuense y tan elegante como los galanes del teatro.

Donde nunca es verano

. ¡Trump, Truuuummp! Ruge ahora la tormenta a un par de meses para que comience la época de tornados en Estados Unidos. Toca volver a ponerse ese chubasquero que nunca termina de secarse. El periodismo es un oficio mojado, donde pocas veces luce el sol. Donde nunca es verano.

Cuando la verdad miente

Se puede mentir contando hechos verdaderos, por eso exigir la verdad a un periodista no es suficiente. En una rápida lectura esta afirmación puede resultar paradójica, incluso si no se reflexiona sobre ello muchos serían los que asegurarían que no es cierta.

El Gobierno mordaza

Artículo publicado en Publicoscopia Hay veces que una sola frase es capaz de hacer saltar todas las alarmas, que las luces de emergencia arranquen a girar con ansiedad e incertidumbre. Lo ha conseguido el ministro de Justicia, Rafael Catalá, con una reflexión en un acto público que ha disparado la indignación. No solo por la…

La estrategia de deshumanizar

Artículo publicado en Publicoscopia El periodismo es un arma precisa y poderosa. Tanto, que incluso los que intentamos cada día aprender a disparar terminamos lamentando daños colaterales. Hay reflexiones que hacen sentir como un niño soldado en plena contienda. Manipulado, dirigido, contribuyendo a ganar una batalla que ni siquiera entiendes, sin saber en qué bando…