El nombre de las sombras

Porque escribo tanto de las sombras podrías llamarme sombrío. Pero me escondo del sol sin melancolía, solo busco el arrullo de templanza, la caricia suave y fresca detrás de tus ramas. El duelo feliz que oculta la luna para colgarte más estrellas.

Lo sombrío entre dedos exploradores del deseo que se requiebran en el silencio agitado de una respiración ilusionada. Cuánta vida en la oscuridad que nos protege. Las sombras que endulzan el rostro y alumbran los faros de tus ojos donde se cayó el mar Mediterráneo entero.

Aún sigo teniendo tu arena en mi alma que araña con cada latido de ausencia y salitre. Quiere volver a la playa de luna seca, sin brisa y  sin mareas. Al murmullo de la espuma de pocas respuestas.

Ven a buscarme al valle más oscuro y encuéntrame con el farol de la sonrisa blanca en la noche parda y serena. Porque en mi hogar de sombras no hay tristeza, hay siluetas de recuerdos pasados y futuros que luchan por un hueco en mi memoria torpe y engañosa. Allí se acurruca todo, allí jugamos a todo lo que aún no tiene nombre en nuestra vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s