musas_op_800x422Nunca seré capaz. Es el primer shock, la primera manzana tras tres días escuchando a los grandes del columnismo de nuestro país en las “I Jornadas de Columnismo. La literatura de diario” que hemos celebrado en Valladolid. Tan solo unos meses coqueteando con este género tan apasionante pero tan complicado. Un precisa maquinaria de relojería, un soplo de genialidad, una opinión autorizada. Demasiado para un joven periodista que hasta ahora solo ha jugueteado con las palabras, acostumbrado a informar pero extremadamente lejos de la literatura.

¿Por quién son inspirados los genios que inspiran? La solución será secuestrar sus musas  para poder abrazarlas cada día como ellos, para que nos susurren al oído la metáfora perfecta, el símil audaz y la reflexión argumentada. Secuestrar a las musas de Raúl del Pozo, de Carrascal, de Antonio Lucas, de Hughes o de Jorge Bustos para dejarse enseñar a cautivar y a provocar, a seducir y a golpear con las palabras. Para desde sus hombros alcanzar los tobillos de González Ruano, de Julio Camba, de Chaves Nogales.. y las suelas de Francisco Umbral. Todos tan admirados estos días.

Imposible hacer sangrar un punto y aparte como ellos, besar con la primera frase y arañar con el cierre. Dar sabor a las nubes, olor a las intrigas y color a cada amanecer. Hacer que el café sepa a optimismo, a rabia o a desesperanza. Construir argumentos sin utilizar los naipes. Ayudar  a pensar sin dejarse vomitar de anécdotas y tópicos. Acuchillar sin ser un navajero.  Aprender a encontrar el pelo que define un bisonte.

Leer y leer para ser leído. Escribir e intentarlo sin naufragar antes de partir de Ítaca. Carrascal pidió voluntad y empeño a los aprendices. Fracasar tantas veces que el éxito sea inevitable. Seré capaz.

Anuncios