Cualquiera que haya trabajado en televisión está bien familiarizado con este término: “prevenidos”. Es la palabra que avisa de que tenemos que estar preparados porque estamos a punto de entrar en directo o de aparecer en plano. En los últimos tiempos, esta palabra está cobrando otra dimensión. No corren buenos tiempos para la televisión en España. Estamos ‘prevenidos’ porque se van acumulando señales que nos indican que van a por nosotros. A por la esencia del periodismo, a por la libertad para informar y para que cada medio aporte su visión de lo que sucede.

Los políticos siempre han querido controlar los medios de comunicación para poder obrar a su antojo. Las sociedades democráticas pusieron límites a ese control. Sin embargo, están consiguiendo saltárselas. Y no hablo de las ‘tradicionales’ y más que asumidas presiones políticas a las que son sometidos todos los medios de comunicación. Con eso, hemos aprendido a trabajar.

El problema es que los intentos por ejercer un verdadero y férreo control se repiten. Primero fue (…)

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