Amanecerás viejo

“Uno de estos domingos amanecerás viejo”, decía la esposa a su marido en ‘La mala hora’ de Gabriel García Márquez. Igual que un día amanecerás enamorado o desilusionado, en soledad o cogido de la mano, descreído o arropado por la Fe que nunca tuviste.

El desacuerdo de consenso

Los políticos hablan del consenso como quien promete asomarse al horizonte. Siempre parece más cerca pero continúa igual de lejos. Embelesan intentando atrapar atardeceres de todos los colores pero saben de sobra que el sendero no termina jamás, incluso si lográramos andar y andar acabaríamos rodeando eternamente el planeta Tierra.

Heredarás la tierra

ara los peces de ciudad, como cantaba Sabina, el campo es todo aquello que queda a los lados de las autovías, todo lo que alcanza la vista desde las ventanillas de los trenes. Tierras estos días nevadas y escarchadas que uno atraviesa veloz mientras caza atardeceres o ve acercarse la tormenta.

Mientras tanto

La vida de verdad, la que curte la piel, sucede a la espera de lo que vendrá y en el abrazo frío de la nostalgia, en el trasiego de los días. La vida de verdad, la que hace Historia, sucede casi siempre donde nunca pasa nada.

Aquellos nichos vacíos

Ella solo quiere que la entierren después de haber enterrado a su padre que murió en el 36. Incluso puede que desee descansar junto a él, en el panteón familiar que siempre tuvo un nicho vacío, el hueco para devolver la dignidad perdida a una víctima más de aquella Guerra Civil, y no importa cual fuera el bando.

Alguna lección aprendida

Estuvo Rajoy en León en su acto de desagravio y aún sigue satisfecho por haberse equivocado. La excursión al León de invierno, con cielo plomizo y recién inaugurada la capitalidad gastronómica, fue para el presidente mucho más que cumplir su palabra, más que zanjar un compromiso tras la metedura de pata

Desnudar al presidente

A pesar de que elijan presidentes como Donald Trump nunca dejo de mirar con cierta envidia a Estados Unidos. Su concepción de la política y la democracia soporta límites poco imaginables en la vieja Europa.

El plan “viejoven”

En política existen tres estados elementales: precampaña, campaña y el de camarero ocupado. Este último apenas suele durar año y medio (y menguando) y consiste en el letargo de ideas pero hiperactividad en las formas.