Dicen que querer es poder, y en muchos casos, es más que cierto. Quiero dedicar unas líneas a explicar un proyecto que se hará realidad en tan solo unas horas, en el que estoy directamente implicado y que es un buen ejemplo de cómo con buenas ideas y muchas ganas se pueden conseguir grandes cosas.

El Colectivo Rémora se formó en Valladolid hace apenas cinco meses. Está compuesto por amantes de las artes y de la literatura convencidos de que puede haber un Valladolid cultural distinto y que además surja de los ciudadanos y no de las instituciones. A pesar de existir desde este puñado de meses el próximo sábado van a conseguir que se celebre en Valladolid por primera vez la Fiesta de la Música al estilo más europeo posible, con más de 60 grupos tocando en siete espacios distintos del casco histórico de la ciudad. ¿Cómo lo han conseguido? Con una gran idea, pero sobre todo con muchas ganas y muy buen saber hacer.
La historia merece ser contada porque creo que es una de esas rarezas que ojalá se convirtieran en habituales en muchas ciudades españolas. Llevar a cabo la Fiesta de la Música en Valladolid surgió desde el Colectivo Rémora. Además, desde esa inquietud de ser capaces de crear nuevos espacios y actividades al margen de la programación de las instituciones, el colectivo comenzó a trabajar sin pedir ayuda pública alguna. La idea comenzó a gestarse tan rápido, tan fuerte y tan apoyada por la base asociativa juvenil de la ciudad, que al ir a pedir los permisos para “ocupar” musicalmente las plazas el 21 de junio, el Espacio Joven del propio Ayuntamiento de Valladolid decidió sumarse al proyecto.
Desde entonces, todo ha seguido creciendo. El Museo Patio Herreriano de Valladolid, el Consejo Local de la Juventud, … son muchos los que han querido apoyar esta fiesta que por primera vez va a llenar las calles de Valladolid. Y todo además, tras haber conseguido el permiso de la original “Fête de la Musique” de París para usar su logotipo por respetar el espíritu popular y espontáneo de la fiesta.
Una gran idea, una iniciativa, y las ganas por sacarlo adelante tienen el poder. El poder de congregrar, de ilusionar, de aglutinar esperanzas e inquietudes. Y el poder, de que se puede, de que es posible crear desde una pequeña reunión de amigos un evento grande.
Ojalá, muchos sigan la rémora que va dejando el Colectivo Rémora.
www.colectivoremora.wordpress.com