Con el paso del tiempo muchos conceptos evolucionan. Y de evolución y de tiempo va esta breve reflexión. En la información siempre se ha buscado acercarse a lo “inmediato”. Y muchos creían que lo conseguían… Sin embargo el concepto no para de evolucionar.
¿Qué es ahora tener una información inmediata, actualizada? Hace no tantos años había que esperar al periódico del día siguiente o al boletín informativo o telediario más cercano. Después, ya valía con estar bien atento a la televisión, que cualquier noticia de alcance sería comunicada “de inmediato”. En los últimos años, Internet hizo se hizo todavía más inmediato, se podía estar informado e informar en cualquier momento. Las redes sociales están evolucionando otra vez el concepto. Ya no hace falta ni siquiera esperar a que un medio de comunicación on line se haga eco de una noticia. Nos puede llegar a nosotros inmediatamente, a la vez que a las redacciones de los medios de comunicación. Es el cambio que está llevando a cabo Twitter. Profesionales, periodistas, políticos, expertos, instituciones, organizaciones, asociaciones,… publican constantemente toda su actualidad y sus noticias en tiempo real a través de esta nueva herramienta. Como una tela de araña todo llega a la vez a su red de contactos, de followers.
El último ejemplo, que ha incitado esta pequeña reflexión, es la nueva cuenta de Twitter de La Moncloa (desdelamoncloa). En su primera semana consiguió 2.000 followers. Ya van por los 2.250, ocho días después de su creación. Información instantánea, directa, ¿intencionada?, sin filtro periodístico. Del Gobierno a los ciudadanos. Es inmediato.
¿Hay algún riesgo en esta carrera por la inmediatez? ¿Nos jugamos algo al aceptar estas nuevas reglas del juego? ¿Es más fácil de “manipular” informativamente un mundo tan inmediato?
¿Cómo será lo inmediato dentro de unos meses? No lo podría decir, inmediatamente.


No atravesamos buenos tiempos y eso se nota cada vez más. Tanto, que un palabra que hace unos años era habitual, el “optimismo”, ahora se ha convertido en un término difícil de encontrar en el panorama económico de nuestro país. Quizá por eso me ha resultado tan ilusionante encontrarme con el mensaje que hace apenas dos semanas envíaban desde su Congreso Nacional en Tenerife los jóvenes empresarios de nuestro país. Ven el futuro con optimismo y están dispuestos a liderar el cambio de modelo económico necesario para relanzar la economía española. Una decisión e ilusión que ya se echaba en falta entre el empresariado español, y más aún, cuando las noticias que se publican a diario no hablan más que de malos datos o cuestionan cualquier pequeño “brote verde” que puedan ver algunos economistas y políticos.
“En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra”.